Develan que universidad brasileña habría negado falsamente que el Dr. Javier Sciuto haya sido profesor allí

Publicado el 28th febrero 2021 - Última Edición: febrero 28, 2021

El conocido intelectual uruguayo Marcelo Marchese, develó en una columna en Facebook titulada «A la hoguera con ese hereje», que el Dr. Sciuto, quien tomó notoriedad nacional al desafiar el relato oficial del gobierno y la OMS sobre la pandemia y los tests PCR habría trabajado en la Facultad de Ciencias Médicas Santa Casa de Sao Paulo, que recientemente negó que Sciuto hubiera sido profesor allí.

Reproducimos en su totalidad la columna:

El comunicado de la Facultad de Ciencias Médicas de Santa Casa de Sao Paulo dice que Javier Sciuto no es profesor de esa facultad… pero que sí lo es. Que difunde información sin base científica. Que él mismo se ha presentado como coordinador de bioestadística de esa institución. Que no está autorizado a hablar por esa institución, y que dicho señor jamás volverá a trabajar donde nunca trabajó. Es tan burdo este comunicado, que uno se pregunta si es cierto.
Sobre el cargo que efectivamente cumplió allí Javier, cuelgo como imagen una prueba que, al parecer, es concluyente y que niega lo afirmado en el comunicado de la facultad.

En cuanto a que Javier no está autorizado a hablar por esa facultad, la facultad comete un grave error, pues se cree a sí misma una Iglesia. Existe una cosa que la facultad desconoce y se llama «libertad de cátedra», que significa que los profesores tienen libertad de decir y pensar, y cuando un profesor habla, se representa a sí mismo, y no a ninguna facultad o Iglesia. Habida cuenta que no pretende hablar en nombre de nadie que no sea él mismo, la acusación de la facultad se parece a un borracho indignado por la baja graduación alcohólica de una bolsa de leche Conaprole.

Lo único irrebatible del comunicado, es que el trabajo que tenía Javier en aquella Iglesia disfrazada de facultad, ya no lo tendrá más, pues ha controvertido el dogma, y la ciencia, para esta facultad, es una disciplina donde no se contradice al dogma establecido por la autoridad, sino que es una disciplina donde se repite el dogma que la autoridad establece, y si apareciere uno que contradijera a la autoridad, ya no formará parte de la congregación.

Éste es el mundo que tenemos. No sólo es grave que se censure a la gente, pues si te quitan el trabajo, te están avisando que cierres la boca. Lo grave es que algunos periodistas de inteligencia dudosa y moral despreciable, pretendan usar un documento para agraviar a una persona, cuando ese documento demuestra que quien está en falta, no es esa persona, sino una facultad devenida en instituto religioso de poder, porque tiene vínculos económicos en absoluto intrascendentes que cuidar.

Si se diera a luz la procedencia de ciertos financiamientos a investigaciones que reciben ciertos periodistas, muchas cosas quedarían en claro.

La libertad de expresión está condenada a desaparecer, pero esta verdad aún tiene que confirmarse ¿estás dispuesto a aceptar que condenen a la extinción a la libertad de expresión?

Marcelo Marchese

 

A continuación el comunicado de la Facultad de Ciencias Médicas Santa Casa de Sao Paulo.

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