Descubren que decenas de invenciones se atribuyeron falsamente a inventores negros

Publicado el 6th marzo 2023 - Última Edición: marzo 4, 2023

En el sentido de desentrañar las inconsistencias que saltaban a la vista en algunas afirmaciones publicadas en los últimos años acerca del origen de determinadas invenciones, se realizó en Estados Unidos un estudio en profundidad de estas atribuciones. El análisis concluyó que la mayor parte de estas invenciones atribuidas en los medios a personas de raza negra no fueron realizadas por la persona a la que se atribuyeron, y que el origen de estas atribuciones fraudulentas no estuvo en investigaciones históricas o publicaciones tecnológicas sino en círculos académicos racialistas y publicaciones digitales dedicadas puramente a ensalzar las contribuciones sociales de la raza negra.

Estas son algunas de las atribuciones falsas más difundidas:

1 – El Semáforo

Atribuido a Garrett A. Morgan en 1923.

La primera señal de tráfico conocida apareció en Londres en 1868 cerca de las Casas del Parlamento. Diseñado por JP Knight, presentaba dos brazos de semáforo y dos lámparas de gas. Los primeros semáforos eléctricos incluyen la versión de dos colores de Lester Wire instalada en Salt Lake City, Estados Unidos, alrededor del 1912, el sistema de James Hoge (patente de EE. -Las luces amarillas y verdes se introdujeron en Detroit a partir de 1920. Las torres de tráfico de la ciudad de Nueva York comenzaron a emitir señales de tres colores también en 1920.

El semáforo de manivela en forma de cruz de Garrett Morgan no se encontraba entre los primeros quinientos semáforos patentados, ni era «automático» como a veces se afirma, ni jugó ningún papel en la evolución del semáforo moderno.

Para obtener más información, consulte Inventando la historia: Garrett Morgan y la señal de tráfico.

2 – El filamento de las lamparitas

Atribuído a Lewis Latimer en 1881.

El químico/físico inglés Joseph Swan experimentó con una luz incandescente de filamento de carbono en 1860, y en 1878 había desarrollado un diseño mejor que patentó en Gran Bretaña.

Al otro lado del Atlántico, Thomas Edison desarrolló una exitosa bombilla de filamento de carbono y recibió una patente (# 223898) en enero de 1880, antes de que Lewis Latimer hiciera cualquier trabajo en iluminación eléctrica.

A partir de 1880, se emitieron innumerables patentes para innovaciones en el diseño y la fabricación de filamentos (Edison tenía más de 50 de ellas). Ninguna de las dos patentes de Latimer relacionadas con los filamentos en 1881 y 1882 se encontraban entre las innovaciones más importantes, ni hicieron que la bombilla durase más, ni hay motivos para creer que fueron adoptadas fuera de la empresa de Hiram Maxim, donde trabajaba Latimer en ese momento.

Latimer tampoco inventó el primer casquillo de rosca para la bombilla ni publicó el primer libro sobre iluminación eléctrica como se ha afirmado.

Dicho esto, Latimer fue un ingeniero negro destacado. Aparte de su trabajo con miras del mejoramiento de la lámpara incandescente en Hiram Maxim, fue contratado por la compañía de Edison en 1884, donde trabajó principalmente como dibujante y testigo experto en litigios de patentes.

3 – Primera cirugía de corazón exitosa

Atribuida al Dr. Daniel Hale Williams in 1893

La atribución se basa en una intervención quirúrgica realizada por el Dr. Hale Williams en la que reparó una herida en el pericardio.

Esta operación sin embargo no fue la primera de su tipo: el Dr. Henry Dalton de St. Louis realizó una operación casi idéntica dos años antes, y el paciente se recuperó por completo. Décadas antes, el médico español Francisco Romero realizó con éxito la primera cirugía pericárdica de cualquier tipo, incidiendo el pericardio para drenar el líquido que comprime el corazón.

La primera cirugía en el músculo cardíaco humano real, y no solo en el pericardio, fue realizada con éxito por primera vez por Ludwig Rehn de Alemania cuando reparó un ventrículo derecho herido en 1896.

Más de 50 años después llegó la cirugía a corazón abierto, iniciada por John Lewis, C. Walton Lillehei (a menudo llamado el “padre de la cirugía a corazón abierto”) y John Gibbon (quien inventó la máquina de circulación extracorpórea).

Conclusión:

Es crucial permitir que cualquier grupo tenga la oportunidad de contribuir positivamente al avance tecnológico de la humanidad, pero es tanto o más importante reconocer de manera honesta los méritos y atributos de cada individuo o grupo sin que se fabriquen fraudulentamente con el fin de disminuir el valor de las contribuciones de otros.

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